Publicado: 3 de Octubre de 2016

 Las malas posturas se relacionan directamente con nuestra actividad laboral, ya sean en trabajos de largo tiempo en bipedestación (erguido de pie), sedestación prolongada, trabajos repetitivos como cadenas de montaje o trabajos de gran exigencia física como mecánicos, albañiles, etc. Todos ellos pueden dar lugar a lesiones musculoesqueléticas.

Las posturas inadecuadas en el ámbito laboral son un factor de riesgo importante en la aparición de trastornos musculoesqueléticos. Sus efectos pueden ir desde las ligeras molestias hasta la existencia de una lesión o incluso la incapacidad.

Existen numerosos trabajos en los que se debe asumir una postura inadecuada desde el punto de vista biomecánico, que afecta a las articulaciones y a las partes blandas.

Los efectos adversos sobre la salud de estas malas posturas normalmente son de aparición lenta y progresiva, en un primer momento las alteraciones pueden parecer inofensivas (cansancio muscular, algo de sobrecarga, etc.), por lo que se suele ignorar la primera sintomatología, hasta que esta se vuelve crónica y desagradable.

Las lesiones posturales se suelen asentar en musculatura, tejido conjuntivo como tendones y vainas sinoviales, también pueden dañar nervios e incluso restringir el flujo sanguíneo. Se caracterizan por la molestia, incomodidad, dolor persistente, y restricción de movimientos.

Todas estas estructuras pueden o no presentar manifestaciones físicas. Las lesiones posturales están causadas o agravadas por:

·      Movimientos repetitivos.

·      Posturas forzadas.

·      Posturas mantenidas en el tiempo.

·      Transportar o cargar grandes pesos, es decir, movimientos que soliciten grandes esfuerzos musculares.

Aunque las lesiones en la espalda e incluso extremidades se deben principalmente a manipulación de cargas, son cada vez más comunesen otros entornos laborales en los que no se precisa de manipulaciones de cargas y si el mantenimiento prologado de posturas como por ejemplo la sedestación frente al ordenador, que sobrecargan nuestra musculatura estática (que es la encargada de mantener las posiciones).

Se definen tres etapas en la aparición de los trastornos originados por las malas posturas (posturas prolongadas en el tiempo, posturas forzadas, posturas que exigen movimientos repetitivos, posturas con solicitación de cargas):

·       En la primera etapa aparece dolor y cansancio durante las horas de trabajo, desapareciendo fuera del horario laboral. Esta etapa puede durar meses o incluso años. A menudo se puede eliminar la causa mediante medidas ergonómicas e incluso mejorar nuestra tolerancia mediante el ejercicio físico.

·       En la segunda etapa, los síntomas aparecen al empezar el trabajo y no desaparecen al terminar la jornada laboral, es más persisten por la noche, alterando el sueño, descanso y disminuyendo la capacidad de trabajo. Esta etapa persiste durante meses.

·       En la tercera etapa, los síntomas persisten durante el descanso. Se hace difícil realizar tareas, incluso las más triviales o actividades de la vida diaria.

La prevención y en su defecto el tratamiento precoz juegan un papel prioritario para evitar las consecuencias negativas de las malas posturas, la fisioterapia, la osteopatía, una rutina correcta de ejercicios y consejos ergonómicos, biomecánicos pueden restaurar la salud en las personas ya afectadas y evitar su aparición en personas en situación de riesgo.

 

Héctor Chávez Castellanos

Qikhronos Fisioterapia, Osteopatía & Acupuntura

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