Publicado: 14 de Marzo de 2018

El mareo es aquella sensación cercana al desmayo, aunque, comúnmente también asociamos este término con los vértigos, que se trata de la sensación de inestabilidad y la sensación de giro de los objetos alrededor de uno mismo o la sensación de girar uno mismo alrededor de un objeto.

El mareo es una condición muy común en la sociedad actual a menudo produce problemas de la estática como sensación de aturdimiento, inestabilidad y caídas. Existen numerosas causas que pueden dar lugar a mareos una de las cuales es la disfunción de la zona cervicodorsalsobre todo de la columna cervical superior (C1-C3). Los mareos/vértigos cervicogénicos (generados por las estructuras cervicales) se describen como sensaciones de desequilibrio, inestabilidad y aturdimiento y están en relación con los movimientos de la columna cervical o la posición de esta.

Este tipo de mareos se acompañan de una serie de sintomatología que pueden incluir:

·      Cervicalgia (dolor de cuello).

·      Cefaleas, sobre todo occipitales (dolores de cabeza).

·      Dolor en ATM (articulación temporomandibular).

·      Radiculopatías en extremidades superiores (dolores a lo largo de los brazos y sensaciones disestésicas como por ejemplo hormigueos).

·      Ansiedad, estrés.

·      Tinnitus (pitido de oídos).

·      Mala deglución (poco frecuente pero descritas).

·      Nauseas (poco frecuente pero descritas).

·      Sudoración (poco frecuente pero descritas).

·      Alteraciones visuales (poco frecuentes pero descritas).

·      Alteraciones de la concentración y memoria (poco frecuentes pero descritas).

La existencia del vértigo cervicogénico ha sido siempre un tema de controversia en el ámbito sanitario, debido a que en un principio se pensaba que, de alguna manera, la tensión de la musculatura cervical, sobretodo la suboccipital (musculatura situada inmediatamente por debajo del occipital) comprometía el paso sanguíneo a través de las arterias vertebrales, que para mayor complejidad a ese nivel se horizontalizan, esta explicación circunstancial parece ser que NO OCURREy es más un intento de explicar una patologia vista en clínica.

Pero hoy gracias a estudios científicos más recientes, informes sobre experiencias clínicas, se han aportado pruebas que ratifican la existencia del mareo cervicogénico, es decir, una causa totalmente posible del origen de sus mareos puede estar presente en el cuello.

·      Un tercio de las personas que sufren mareos, sufrieron un antecedente traumático, como el SLC (Síndrome del Latigazo Cervical), la incidencia del síntoma de mareo en las personas que sufren un latigazo cervical varia desde el 20% de los afectados hasta un increíble 90% según diversos estudios.

·      Otro tercio tiene un inicio insidioso después de la degeneración de las estructuras cervicoespinales, como en la espondilosis cervical (degeneración de las vertebras cervicales) donde las articulaciones cervicales están sometidas a mayor estrés mecánico y se consolida como una causa importante del mal equilibrio y los mareos. También puede ocurrir en personas con colapso vertebral, disminución de la altura de los discos cervicales o hernias de disco, osteoartritis cervical, desplazamientos vertebrales (antelistesis), enfermedades inflamatorias como artritis reumatoide y también espasmos musculares de la musculatura profunda del cuello.

 

El 66% de los pacientes que sufren mareos acaban experimentando angustia psicológica, a menudo como resultado de un circulo vicioso de temor, evitación de movimientos cervicales por miedo a desencadenar la sintomatología lo que produce mayor tensión en la musculatura profunda del cuello lo que retarda aun más la recuperación.

Las articulaciones cervicales son las más densamente inervadas de todas las articulaciones de la columna el 50% de todos los propioceptores se sitúan en las capsulas articulares sobre todo de C1, C2 y C3, también los receptores de la musculatura profunda del cuello están muy ricamente inervados. El espasmo y la tensión de esta musculatura profunda y de los receptores propioceptivos articulares conduce a una entrada anómala de información nerviosa a los núcleos vestibulares en el cerebro (que controlan el equilibrio) lo que origina los mareos y la falta de equilibrio.

En cuanto al tratamiento de esta patología la terapia manual parece ser una buena opción terapéutica con una evidencia reciente y en auge, junto con técnicas de fisioterapia, osteopatía e incluso acupuntura, no obstante la evaluación individualizada de cada paciente es fundamental para establecer la herramienta terapéutica más adecuada para cada caso.

Héctor Chávez Castellanos.

 

QIKHRONOS Fisioterapia, Osteopatía & Acupuntura.

 

C/ Caracas nº6 Bajo Interior Izquierda (EFO)

 

Tlf: 646 76 35 80.

 

Metro: Alonso Martínez / Rubén Darío.