Publicado: 14 de Enero de 2019 a las 08:23

El osteópata y Dr. Jhon Upledger en la década de 1970 acuñó el término de CST (Craneo Sacral Therapy), TCS (Terapia Craneosacral) para diferenciar su método tanto en conceptos, como en las propias técnicas de tratamiento, de las prácticas y técnicas de manipulación craneal que ya existían y habían sido desarrolladas por William Sutherland.

La Terapia Sacrocraneal o Craneosacral, es una técnica de osteopatía  extremadamente sutil y relajante, que consiste en detectar las restricciones del sistema cráneosacro, restricciones en suturas, planos transversales como el diafragma, suelo pélvico, entrada torácica, etc. Una vez detectadas estas restricciones, se procede a su normalización, a través de técnicas específicas.

La terapia Craneosacral se basa en el movimiento y las fluctuaciones del LCR (líquido cefaloraquídeo), a través del RCS (Ritmo Cráneo Sacro), un ritmo con una frecuencia de 6 a 12 veces por minuto. Este ritmo produce una serie de movimientos cíclicos de expansión compresión dentro del sistema cráneosacro a través de las meninges que a su vez extienden este movimiento a la totalidad del organismo.

La existencia del MRP (movimiento respiratorio primario) o RCS ha sido constatada en diversos estudios y parece ser que este ritmo tiene una estrecha relación con las ondas THM (Traube Hering Mayer) que están relacionadas con la tensión arterial, la frecuencia, contractilidad cardiaca, el flujo sanguíneo cerebral, pulmonar y con los movimientos del líquido cefaloraquídeo. Aunque, es cierto que los resultados de los estudios a veces son contradictorios, no son pocos los que evidencian sus efectos beneficiosos sobre la salud, tratando una gran variedad de lesiones y patologías como pueden ser: la ansiedad, cefaleas y migrañas como las lumbalgias, incluso el codo de tenista. Una de las dificultades que presenta esta terapia es la necesidad de contactar con dicho ritmo a través del tacto.

La TCS es “una recién llegada”, es necesario realizar estudios de mayor calidad para poder razonar y comprender mejor algo que ya se ve en la práctica clínica, que es la mejora evidente de los pacientes.  

Este LCR y su bombeo lubrica y nutre al SNC (Sistema Nervioso Central), el cual gobierna numerosas funciones, también masajea y moviliza el sistema fascial que recubre todo nuestro organismo, de esta manera una restricción externa puede afectar al ritmo cráneo-sacro y una restricción de movilidad de las meninges puede afectar a otras estructuras o tejidos diana.

Jhon Upledger comentaba que un trauma, ya sea físico o emocional influirá en el sistema craneosacro y esto afectará al rendimiento del sistema nervioso central y al organismo en su totalidad.    

El cuerpo está íntimamente relacionado por este motivo es importante una visión global de las patologías/lesiones.

Algunas de las aplicaciones más frecuentes de la Terapia Craneosacral son las cervicalgias, lumbalgias, estados de estrés, cefaleas, migrañas, bruxismo, etc.

Héctor Chávez Castellanos

QIKHRONOS Fisioterapia, Osteopatía & Acupuntura.

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