Publicado: 27 de Junio de 2016 a las 12:10

La osteopatía es una terapia que nace hacia el año 1875. Su fundador fue el célebre médico estadounidense Dr. Andrew Taylor Still cirujano quien enuncia, los principios básicos, sus bases filosóficas y prácticas, estas son:

1.    La estructura gobierna la función: se considera que la patología no se puede desencadenar si la estructura se encuentra en armonía.

2.    La unidad del cuerpo: todas las estructuras del cuerpo están íntimamente relacionadas, estructural y funcionalmente, el cuerpo tiene la facultad intrínseca de encontrar su equilibrio.

3.    La autocuración: el cuerpo tiende naturalmente a sanarse siempre y cuando se le permita y no exista una alteración estructural - funcional que se lo impida.

4.    La regla de la arteria es absoluta: papel fundamental de la circulación con su transporte de nutrientes, eliminación de residuos, reparación, inmunidad, etc. Donde hay sangre hay vida.

La osteopatía considera que para restaurar la salud es imprescindible un regreso a la armonía entre las estructuras y el movimiento, esto se consigue a través de una rigurosa observación y valoración del cuerpo en su conjunto (sistema estructural, sistema periférico, sistema cráneosacral, miofascial y sistema visceral), para determinar que restricciones impiden al cuerpo recuperarse o sanarse.    

Las lesiones osteopáticas son alteraciones de la normomovilidad dentro de los límites fisiológicos de los tejidos (osteoarticulares, miofasciales, vasculares, nerviosos, incluso viscerales). Una mala optimización del movimiento en las diferentes partes del organismo podría considerarse una lesión osteopática.

Las lesiones osteopáticas se caracterizan por:

1.    Ser lesiones fisiológicas, no rebasan los límites fisiológicos del movimiento.

2.    Pueden ser dolorosas debido a las tensiones que ejercen sobre los numerosas receptores sensoriales, ubicados en fascias ligamentos músculos, etc.

3.    Equilibrarse o generar compensaciones que son las conocidas como lesiones osteopáticas secundarias (suelen ser las que muestran sintomatología dolorosa).

4.    Presentan por lo menos una restricción de movimiento en los diferentes planos 3D, dentro siempre de los límites fisiológicos del movimiento de la estructura.

5.    Genera espasmo muscular, alrededor de la zona comprometida, alteraciones en órganos, vasos y las diferentes estructuras que inerve el nervio afectado, lo que a su vez puede desencadenar, acortamiento muscular, zonas con sensibilidad alterada,  disfunciones viscerales, dermalgia refleja.

De ahí la importancia de tratar las zonas de hipomovilidad, aun que, estas no sean la zonas donde se presenta el dolor, si pueden ser el origen del mismo.

 

 

Héctor Chávez Castellanos fisioterapeuta, osteópata y acupuntor.

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